Nací en abril, mes en que las poblaciones andinas se preparan para la siembra. Cuzco es el nombre de la ciudad donde nacieron mis padres y Wayna Sucno, cacique Cuzqueño, forma parte de mis antepasados.

Crecí como crecen los niños que habitan en la
naturaleza, ajeno al horror y la miseria, con un ojo en el cielo y otro en la tierra. El sonido del rio arruyó mi infancia y el vaivén de los árboles me guian aún.

La naturaleza es un
pequeño universo que habita en mi, es ese instante en que el gran espíritu me habla a travez de mis cartas, sin entender distancias ni fronteras.